Capítulo I
Hace un tiempo atrás en una fría tarde de invierno, mientras leía un buen
libro, saboreando un reconfortante té, llegó a mi consulta un paciente muy
peculiar. Santiago sostuvo llamarse y muy acongojado me solicitó ayudarlo a
superar todo el dolor y frustración que desde hace tiempo estaba sintiendo.
Fue así como nos conocimos y nos convertimos en grandes compañeros. Luego de
invitarlo a encontrarse y conocerse a sí mismo, me rogó que escribiera sobre
nuestra experiencia, para que quienes diariamente conviven con él, pudieran
comprenderlo mejor y vivir más sanamente.
Mirando el vapor como emergía de mi taza de té verde, mi mirada se perdía y se
encontraba con un alma angustiada. El silencio que habitaba entre nosotros era
como el de un funeral de otoño. Sólo me limité a esperar y sentir la
respiración de Santiago.
- Tengo mucha pena- sostuvo quebrando el silencio.
Y el vacío fértil se llena con tristeza. Me detengo, a mirar con inocencia la
pena de Santiago y sin preguntarle porqué tienes pena me dispongo a invitarlo a
que viva y sienta su pena,
- Cuéntame ¿cómo es tu pena?
- Mi pena es grande y angustiante. La soledad me visita constantemente y no
siempre la recibo con la seguridad y confianza en mí mismo que me caracteriza.
No tengo ganas de ver a nadie, pero él no verlos también me angustia.
- Mmmm…
- ¿Qué te hace pensar que la soledad te visita?
- Uno nunca llama la soledad, ella llega cuando menos te lo esperas.
- Vuelve a decirlo, pero esta vez en primera persona.
- ¿cómo?
- Repite la frase que acabas de decir, tráela aquí al presente y nárramela en
primera persona,
- Mmmmm…. Yo nunca llamo a la soledad,
- Querrás de decir a tu soledad. Dilo en primera persona.
- Es que no es mi soledad, es la soledad.
- Entonces si la soledad te visita, quiere decir que entonces estando con ella
no estás solo.
- Puede ser… ¿pero entonces por qué igual me siento solo a pesar de estar con
ella a mi lado?
- ¿Por qué crees tú?
- ¿Nunca te has sentido solo a pesar de estar con mucha gente alrededor?
- Me respondes con una pregunta ¿te das cuenta?
- Una vez escuché que no importan tanto las respuestas, sino más bien el nunca
dejar de preguntarse. ¿te molesta que te responda con una pregunta? ¿Qué tiene
de malo?
- Nada. Sin embargo, te voy a compartir un kuan muy antiguo: “Una vez un
discípulo fue a visitar a su maestro buscando una respuesta a la siguiente
pregunta: ¿Qué es la sabiduría? Y el maestro respondió: la no pregunta”. No me
molesta…. ¿y a ti? Sin embargo tu vienes aquí a mi consulta con algún motivo,
con alguna necesidad… ¿Qué te trae por aquí?
- Hace tiempo me estoy sintiendo solo, incomprendido y el no poder encontrar
gente que me valore y sea capaz de darse cuenta lo bueno que puedo ser en lo
que hago; me agota y me frustra.
- ¿y necesitas que te lo valoren?
- A veces…
- ¿y tú te valoras a ti mismo?
- Claro… si no lo hago yo ¿quién entonces?
- Entonces necesitas a alguien que lo haga, ¿A quién o quiénes necesitas que te
valore?
- Mmmmm…. Quienes viven conmigo, aquellos a quienes les entrego cariño, las
personas a quienes les dedico mi tiempo y espacio, Constantemente me siento
utilizado, poco valorado y nadie es capaz de ver eso ni preguntarme como estoy
ni lo que siento.
- ¿Cómo es eso de sentirte poco valorado? Cuéntame más…
- Imagínate el paseo Ahumada, has caminado alguna vez por ahí?
- ¿Y tú has caminado por ahí?
- Si muchas veces, me gusta sentarme en una banca cercana a la calle Agustina,
mientras como un completo a la hora de almuerzo. Veo tantas caras desconocidas
que día a día se encuentran sin encontrarse…Tantos pies que caminan
apresuradamente sin darse cuenta por donde transitan. Me siento tan pisoteado e
ignorado como la calle del paseo Ahumada. Un lugar tan poblado como un
desierto…
- ¿Sabías que en el desierto hay más vida que en cualquier parte del
planeta?...
- ¿En serio?..
- Si, lo que pasa es que los humanos consideramos que hay vida cuando nuestros
ojos la pueden ver…La vida orgánica se expresa en distintos tamaños y pesos…En
el desierto existe mucha vida, incluso una que nos cuesta aún más considerar y
es aquella vida como potencial….Solo un poco de agua y de sol y el desierto
brota con toda su fuerza y misterio…
- ¿Cómo puedes saber y aseverar el sentir de la gente, respecto a sus
tránsitos?
- En realidad soy yo quién no sabe a dónde va…
- A dónde voy querrás decir…
- Tienes razón, a donde voy…
- ¿Y en donde estas?
- Bajo una nube gris que no me deja respirar….El estrés, la postergación, la
angustia, el individualismo, exitismo y la soledad, me duelen el pecho
eheheh…lo siento en cada inhalación…
- Conéctate con eso…
- Siento que me ahogo, me falta aire, que pierdo vitalidad, energía y ganas de
seguir viviendo…
- ¿Y esto que te pasa, lo conectas con tu pena?
- Absolutamente.
- ¿Y si miras hacia a tu alrededor que hay?
- Muchas sombra, estoy cansado de ver tanto cemento por donde vivo…
- ¿Y en donde vives?
- En el centro.
- ¿Que necesitas para estar mejor?
- Encontrar al menos con una persona que sea capaz de mirarme a los ojos. Y
conectarse conmigo…
- ¿Y tú te conectas con la gente que te rodea?
- Solo si encuentro a alguien lo suficientemente interesante, estoy cansado de
perder mi tiempo.
- ¿Y cómo es alguien interesante para ti?
- Alguien que sepa bien lo que quiere…Emprendedor, progresista, de un carácter
seguro y capaz de sobrellevar cualquier dificultad, una persona bonita,
agradable de ver a los ojos…
- ¿Y tú te encuentras interesante?
- Supongo… ¿Quién no se encuentra interesante a si mismo?
- Tú….
- ¿Yo?, ¿por qué?
- Porque tú buscas aquello que no tienes adentro de ti, y lo que ves afuera
como interesante, ósea en la gente que habita en ti, es egoísta, elitista y
estresada…
- Que yo quiera superarme a mí mismo, no significa que no me encuentra
interesante, que busque el progreso y la belleza, no implica que no las tenga
tan solo quiero verme y sentirme mejor de lo que soy…
- ¿Cómo es eso “de la gente que habita en mí?...
- Partamos con lo primero, ¿quién eres tú?...
- Me llamo Santiago,
- ¿quién eres tú?...
- Un niño, un hombre, una persona, una familia, una ciudad…
- ¿quién eres tú?...
- No sé qué más decirte…
- ¿quién eres tú?...
- Insisto no es suficiente
- ¿Para quién es suficiente?
- Para mí, me estoy aburriendo…
- ¿Y cómo es tu aburrimiento?
- Fome…
- ¿Sabes que es el aburrimiento?
- Estar lateado
- ¿Sabes o no sabes?
- No, no sé¡¡¡
- Un agresión, eso es el aburrimiento…
- ¿Cómo?
- El aburrimiento es un estado en el cual, tú Santiago o cualquier persona no
se hace cargo de su presente y está haciendo caso omiso a su existencia,
desviando la atención hacia algún lugar de culpabilidad o de reproche…Donde
finalmente la agresión, en primer lugar te la haces a ti mismo, dado que no
haces nada por salir de ese estado. Y segundo exiges a tu medio que te
soluciones aquel estado. Y eso solamente lo puedes hacer tú…
- Llevamos más de media hora hablando y aún no se cómo lograrlo…
- ¿Qué quieres lograr?
- Solucionar mi estado de aburrimiento. Estoy hastiado con mi existencia…
- ¡Quiero ir al baño!.
- Anda…
- Perdona, pero necesitaba ir al baño…
- Y para que me pides perdón?
- Porque interrumpí nuestra conversación.
- Sin embargo, escuchaste a tu cuerpo, y no interrumpiste algo que es sagrado y
sano para todo organismo…
- No lo había pensado así, en realidad hace mucho que no escucho esa parte de
mi, en la pega rara vez puedo ir al baño. Si mi jefe me sorprende, de inmediato
comienza a retarme por estar perdiendo el tiempo, en vez de estar trabajando…
- Que desamor hacia la vedija no crees tu???
- Jajajaja jajjaja, díselo a mi jefe…
- Y por qué no mejor tú se lo dices???
- Por que como la gran mayoría de los jefes de esta cuidad el mío es un
déspota, explotador, intransigente, histérico, incapaz de sentarse a conversar
con sus trabajadores y mucho menos de empatizar realmente con mis
necesidades…Tú comprenderás que trabajando para alguien así es muy posible que
si le digo esto termine perdiendo mi pega.
- Finalmente volvemos a lo mismo…
- Que cosa
- Exiges y tu no haces nada, así las cosas jamás van a cambiar…
- ¿Te parece poco romperme el lomo todos los días trabajando para un imbécil
como mi jefe?…
- Si
- ¿Que más quieres que haga?…
- Hacerte cargo de lo que quieres en realmente tu vida, solo críticas y lo que
es peor, el sentido que le otorgas a tu vida es en base de la descalificación
hacia el karma de otra persona…
- ¿Cómo es eso?
- Si tu jefe realmente es como tú dices que es, es trabajo de él entonces
desarrollar y potenciar su vida. Con tus juicios y quejas lo único que haces es
finalmente comportarte como una persona irresponsable.
- Es muy fácil decirlo pero finalmente soy yo quien mañana va a tener que
levantarse temprano y soportarlo durante una jornada laboral eterna me carga
que tener que andar complaciéndolo.
- Ahí está tu problema, sigues no afrontando y encarando la situación que
emerge y por ende queda inconclusa…
- Hagamos un trato…Mañana voy a ir a mi pega con short, chala y polera, no me
voy a afeitar porque me carga, voy a llegar a las once de la mañana voy a
entrar a la oficina de mi jefe y le voy a decir que no tengo listo lo que me
pidió que hiciera para ese momento, porque llegue muy cansado ayer a mi casa, y
quise quedarme viendo televisión antes de dormir. Además, le diré que no pienso
estresarme por terminar esa tarea ese día ya que cualquier persona norma lo
terminaría en una semana…El trato está en que luego tú me vas a dar pega,
porque del escándalo que mi jefe hará mañana no me salva nadie…
- Me doy cuenta de que esta confrontación que te acabo de
hacer te activo y energizo bastante...
- ¿Tan reactivo estas que al primer conflicto te pones
defensivo y me respondes ironizando proyectivamente lo que te encantaría hacer?
- Cuéntame entonces la próxima semana como te fue con tu jefe…
Comentarios